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La rosa antes que muera la pondré en tu corazón. El amor es como una pequeña esperanza, alimentándose del cálido sol, crece y se preguntan porque estoy tan pendiente de ella estara. Azucenas para Antonio, Molina de apellido, Ramos de Rosas Blancas, Para aquellas casaderas, Haciendo juego con su vestido. Hablar de la flor preferida por la Humanidad, la más hermosa, y tu aroma llenan la vida de angelicales olores. Sin marchitar sigues, flor, aguantando los envites de un viento que permanece sobre tus pétalos tristes. Cuánto en mi vida he soñado poderte ofrecer una rosa, que guarde bajo sus pétalos la mirada del sol brillante y que nunca pierda su aroma a fuerza de perfumar. Fantasía, dichas |
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